Historia del Estado Mérida

El territorio merideño albergó una de las más desarrolladas culturas indígenas, la Tatuy o Mucumbache, a quien algunos autores consideran la más avanzada al norte de la cultura incáica, ya mezclada con otras etnias indígenas y, específicamente, provenientes de los quechuas Sugamucs (Sogamoso: "adoradores del Sol") y chibchas de Colombia. La lengua, la cerámica y las tecnicas de agricultura (andenes, acequias y caminos) así lo confirman. 

Luego de la llegada de los españoles, correspondió al temerario "Capitan de la Capa Roja", el estremeño Juan Rodríguez Suárez, fundar la Ciudad "Santiago de los Caballeros de mérida", en la Provincia de las Sierras Nevadas ; corría el año de 1558 y, a pesar de los avatares que tal hecho le significó al fundador, la ciudad adquirió rápidamente una importancia politica, social, cultural y ecconómica, que trascendió más allá de sus montañas nevadas. En ello influyó -mucho- el aprovechamiento de los innumerables caminos trazados por los indígenas y que -paulatinamente- fueron absorbiendo los avances tecnológicos de las culturas que decidieron aposentarse en nuestros valles. 

En nuestros días, Mérida es cuna de la cultura venezolana ; su bicentenaria universidad le reviste de un caracter muy particular ; y su dinámica estudiantil y turística, le posiciona como una región de vanguardia ; que, además, es excelente productora agropecuaria y reservorio de Arte y expresiones artesanales de gran valía. 

 

Mérida, cuna de historia…

Hace 430 años, el 9 de octubre de 1558, el Capitán de la capa Roja, Juan Rodríguez Suárez, fundó la ciudad de Mérida, llamada así en recuerdo de la ciudad de Extremadura (España) del mismo nombre.

Santiago de os Caballeros de Mérida, ha ocupado desde entonces un puesto privilegiado en la vida nacional.

Nunca tuvo nuestra ciudad la riqueza, ni la bonanza de otras regiones, pero ha sido de una manera o de otra el centro político, espiritual e intelectual del occidente del país.

Fundada por un grupo de expedicionarios venido desde Pamplona, Mérida ha significado la confluencia de Colombia y Venezuela, escenario de la conjugación del país, de su gente, costumbres y tradiciones, así como el asiento de una importante y laboriosa colonia extranjera.

En mayo de 1607, Mérida fue erigida como capital del Corregimiento, y cubría una extensión equivalente a la que ocupan hoy los estados: Barinas, Mérida, Táchira, parte de Apure, el sur del lago de Maracaibo y la región de los llanos entre los ríos Meta y Casanare.

Posteriormente, en 1879 se creó el Gran Estado de los Andes, constituido por la unión de los estados: Mérida, Táchira y Trujillo.

Las funciones de la ciudad de Mérida como centro educativo y cultural han sido reforzadas y vigorizadas con el tiempo, lo que ha incidido en su urbanización y en la economía del estado.

El desarrollo de la Universidad de los Andes ha sido factor fundamental en este proceso.

En 1912, al cerrar la dictadura del general Juan Vicente Gómez la Universidad Central de Venezuela, la Universidad de los Andes fue la única que funcionó en el país hasta 1922.

En 1917, se creó el Liceo Libertador en la ciudad de Mérida. Y en 1923 se creó la Arquidiócesis de Mérida, que comprendió entonces a las diócesis de Maracaibo y San Cristóbal.

Mérida, ciudad amable de clima excepcional, rodeada de notable belleza natural, capital turística y estudiantil de Venezuela, además de haber sido el centro político y espiritual del occidente venezolano colonial, fue el centro de la región andina, con una extensión de 77.524 km/cuadrados.

En la actualidad Mérida es la capital del estado, pero también la capital para buena parte del talento nacional diseminado en todo el país.

Hoy, la ciudad cumpleañera exhibe orgullosa uno de los más altos niveles de calidad de vida del país, porque los modernos servicios públicos son parte de la cotidianidad del merideño.

Y es que desde 1896 se comenzó a instalar el alumbrado eléctrico en la ciudad. En 1897 se estableció una empresa de teléfonos. Durante el año 1916 los primeros automóviles llegaron a la capital y en 1925 se inauguró la carretera Trasandina, que incorporó a Mérida a la principal vía de comunicación del país, abriéndole a todos los jóvenes venezolanos, la posibilidad de un futuro mejor, forjado en las aulas de la Universidad y en cada esquina de esta ciudad tan especial.